Impresiones de la demo de Mass Effect 3 (campaña)

Condensar decenas de horas de historia en una demo de tres cuartos de hora. No es pequeño el reto que se le ha presentado a BioWare a la hora de darle forma a la demo de Mass Effect 3, un primer bocado que a pesar de generoso se queda muy corto a la hora de poner en escena todo lo que tiene que ofrecer la versión final.

Mass Effect 3

A pesar de todo, las elecciones que BioWare ha hecho para estructurar la demo parecen bastante apropiadas para mostrar un poco de todo a través de dos secciones muy distintas de la campaña. La primera parte es probablemente la más interesante, un fragmento del prólogo del juego que nos lleva a la Tierra para asistir en primera fila al inicio de la invasión de los segadores. Se trata del típico nivel "escaparate", que hace las veces de tutorial, presentación y puesta en escena de un despliegue visual para quedarse con la boca abierta. A nivel jugable hay poco que comentar, apenas hay unos pocos entrentamientos fáciles contra cascarones, sin embargo es un excelente punto de contacto gracias a los abundantes diálogos y un enfoque cinematográfico bastante mayor que las dos entregas anteriores, a pesar de que la pobre sincronización labial empaña un poco el resultado.

Si la parte de la Tierra ya era una vieja conocida por demos en ferias y tráilers, más aún lo es el segundo nivel, una breve y muy recortada visita al hogar de los salarianos que ha servido para mostrar el juego en prácticamente cada feria, incluyendo el GAMEFEST español. Esta sección es más interesante para probar las novedades del sistema de combate, ya que se basa casi exclusivamente en descargar plomo sobre los esbirros de Cerberus.

El mapa funciona casi como un cajón de arena para poner a prueba los nuevos movimientos de Shepard. Ahora es posible rodar y las coberturas funcionan de forma más eficiente, aunque al mismo tiempo han perdido protagonismo debido a las nuevas rutinas de comportamiento de los enemigos. Las refriegas ya no pueden resumirse en un tiro al pato mientras el viejo comandante está cómodamente oculto detrás de una caja. Ahora que hay que moverse constantemente y adoptar distintas estrategias en función del tipo de enemigo que nos plante cara, dando como resultado unos combates más dinámicos y frenéticos.

Mass Effect 3

Una novedad más anecdótica de lo previsto es la omnicuchilla. Ahora es posible ejecutar dos tipos distintos de melé, el clásico mulatazo con una pulsación leve, o una ejecución más espectacular y poderosa manteniendo el botón de cuerpo a cuerpo pulsado. Por desgracia la precisión de la mira de apuntado deja algo que desear en distancias cortas y no es raro que el enemigo se salve milagrosamente del omnicuchillazo aún teniéndolo justo al lado.

Tampoco han sido santo de mi devoción los enormes indicadores en forma de flechas que el juego clava en medio de la pantalla para indicar acciones contextuales o hacia dónde puede rodar Shepard estando a cubierto. Por suerte estas marcas pueden omitirse desde el menú de opciones. Siguen apareciendo obligatoriamente más indicadores de misión de los necesarios, pero al menos no te obligan a tragarte una flecha enorme en medio de la pantalla cada vez que quieres subir por una escalerilla. El HUD parece ser, una vez más, una asignatura pendiente para BioWare, que sigue empeñándose en llenar la pantalla de iconos en lugar de optar por soluciones menos intrusivas.

A propósito del HUD, llama la atención lo enorme que es el medidor de vida (aunque juraría que durante el desarrollo del juego llegó a ser incluso más grande). Esto se debe a que Shepard estrena un nuevo y muy interesante sistema de vida. Ahora la regeneración ya no es necesariamente total, cuando los escudos se consumen el personaje comienza a recibir daño permanente en forma de casillas. Una casilla a mitad se regenera, pero si ha sido vaciada por completo Shepard tendrá un poco menos de vida. Esto hace que el juego sea un poco más difícil y, aunque gracias al medigel es posible recuperar la vida perdida y "resucitar" a los compañeros caídos, se obliga al jugador a no actuar a lo loco. Esto no es ninguna tontería, BioWare ha cumplido con lo prometido y Mass Effect 3 realmente es más difícil que las dos entregas anteriores, tanto que el nivel normal equivale al "duro" de Mass Effect 2.

Mass Effect 3

Conclusiones

A falta de asistir a la apertura del modo online el próximo día 17 (salvo para los compradores de Battlefield 3, que tienen pase anticipado), la demo de Mass Effect 3 es una excelente manera de entrar en calor hasta que comience la invasión. No revienta demasiado de la trama y sí permite experimentar bastante con el sistema de combate, la progresión de habilidades de todas las clases del juego e incluso el editor de personajes.

No está claro hasta qué punto esta demo es representativa de la calidad final del juego, pero si es así ya podemos atisbar algunos de los defectos que le pesarán al capítulo final de la trilogía, como las mejorables animaciones faciales o algunos efectos gráficos mejorables, detalles menores que no deberían empañar en absoluto una experiencia que promete hacer historia.

Gracias a Electronic Arts España por facilitarme un código de acceso anticipado para la demo sin el cual no habría podido tener el artículo a tiempo para la salida pública de la descarga.

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