La mejor Tali que se puede comprar con dinero

Recuerdo perfectamente cuándo mi obsesión por la señorita Tali'Zorah vas Normandy tocó techo. Fue la noche del 21 de julio de 2012, con Mass Effect 3 aún calentito. Me encontraba en Cartagena disfrutando del espléndido concierto que ofreció Cocorosie en el auditorio del Parque Torres, un magnífico escenario rodeado de jardines con pavos reales, unas ruinas romanas y las aguas del puerto reflejando la luna y las estrellas.

No es esta ciudad portuaria la más bonita de España, pero la conjunción de elementos me hizo sentirme abrumado ante tanta hermosura. Fue ahí, en ese instante, cuando me asaltó un delirante impulso: el deseo imperioso de rodear a la quariana por la cintura y compartir con ella un momento que para mí supuso una perfecta imagen de todo lo bueno que la Humanidad puede ofrecer como especie. Inmediatamente se me cayó el alma a los pies, en cuanto recordé, obviamente, que Tali es un personaje de ficción, que nunca ha existido ni existirá, y que con el final de la trilogía nuestro tiempo juntos se había terminado para siempre.

Los precedentes

Por suerte para mi salud mental, conseguí superar aquella crisis y no tardé en abandonar la demencial idea de construirme una Tali tamaño real para abrazarla y dormir con ella, aunque sí se me quedó la espinita clavada de conseguir, por lo menos, una buena figura a escala para adorarla y recordarla.

Ha habido donde escoger. En los últimos seis años el merchandising de Mass Effect se ha multiplicado a lo bestia y recuerdo por lo menos cinco representaciones del personaje a través de distintos fabricantes, materiales y gamas de precio, aunque ninguna ha terminado por convencerme hasta ahora.

La primera en llegar lo hizo de la mano de DC Direct, una figura de acción muy básica de la que ya hablé en su momento y que resultó bastante decepcionante. La siguiente nos la ofreció Square Enix, dentro de su línea Play Arts Kai. Esta nueva versión seguía siendo una figura de acción articulada, pero mucho más detallada y satisfactoria que la anterior. Por desgracia fue vista y no vista, se agotó rápidamente y ahora los detestables especuladores piden cifras de tres dígitos por las últimas unidades en circulación. Me fastidió quedarme sin ella, pero después de ver el producto real me he terminado alegrando porque sigue teniendo algunos detalles que no me convencen.

La figurita de vinilo de Funko Pop la descarté desde el primer momento. En general todos los diseños de esa colección me parecen bastante feos, con esas cabezas cuadradas y esos ojos inexpresivos. Tampoco me llamó la atención el busto que se vendió exclusivamente a través de la BioWare Store. No por falta de calidad, sino porque en fin, es solo un busto y yo quiero una Tali de cuerpo entero.

La última en llegar (de hecho aún no ha salido a la venta, aunque sí ha agotado sus reservas) es una monstruosa estatua de medio metro de alto fabricada por Gaming Heads. Su detallismo y generoso tamaño la situaban como la mejor figura de Tali hasta la fecha, pero su precio (algo más de 300 euros) y su pose, demasiado rígida para mi gusto, hicieron que me la perdiera por pensármelo más de la cuenta.

Etiquetas: Mass Effect, Merchandising, Coleccionismo

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