Mass Effect 3: Reinaissance

Sinopsis: Tras una misteriosa vuelta al mundo de los vivos, la comandante Shepard tendrá que trabajar con un ingeniero especializado en tecnología segadora hasta unos individuos llamados los Nigromantes con misteriosas habilidades bióticas con el fin de recuperar a su tripulación y a su nave, la Normandía. También se las verá con la megacorporación Tytanis y con los últimos segadores sobre la faz de la galaxia. 

Código de Gena Shepard: 743.Q9G.M17.F8A.JDQ.62Q.1DA.711.966.417.266.177
Mass Effect 3-Nueva partida- Crear rostro personalizado- Introducir código
o
Mass Effect 3-Nueva partida-Crear rostro personalizado-Poner rostro predeterminado de la FemShep-Cambiar cabello al número 2 en negro
Rostro personalizado, segundo cabello en negro
 
Capítulo 1
He vuelto.
Ese fue el primer pensamiento que recorrió la cabeza de la comandante Shepard al sentir su propia respiración. Sólo segundos después pudo abrir sus ojos y contemplar el cielo nublado de su planeta, la Tierra.
Sonrió para sus adentros. Lo había conseguido.
Intentó levantarse, pero el esfuerzo le fue prácticamente imposible. Fijándose con detenimiento en su alrededor sólo fue capaz de observar ruinas, y lo que debía haber sido el conducto en la periferia de su campo de visión, ahora apagado.
Se dio cuenta de que un gran escombro de concreto bañado en polvo estaba junto encima de sus piernas. Intentó mover su derecha, pero sólo le causó una mueca de dolor.
Oyó un  ruido de motor. Levantó la  vista al cielo, y una lanzadera cruzó rápida y con ligeros movimientos desviados  para posarse con una impresionante delicadeza a cierta distancia de ella. Después, los aullidos guturales  de un grupo de  cascarones. Rezó para que no la encontraran, ya que, si lo hacían, no tendría ninguna oportunidad contra ellos.
Repentinamente, perdió la consciencia.
Al recuperarla, se alegró de ver a dos soldados de la Alianza contemplando su figura.
-Oh dios mío. ¡Shepard!-bramó uno de ellos - Teniente, tenemos que sacarla de aquí.
-Por supuesto- le replicó el teniente con tono de alivio- Diles a los muchachos que vengan a ayudarnos a sacar a la comandante de aquí
El cadete corrió exclamando hacia la lanzadera que era un milagro, que la habían encontrado, y en cuestión de pocos segundos otros tres marines ya habían llegado. Se reunieron en círculo en torno a ella y la contemplaron con inaudito asombro.
-A ver equipo, intentemos no dejar a Shepard en peor condición de la que ya está. Jones, Barklay, sostened el escombro por el lado derecho. Thomas, Ramirez, por el lado izquierdo. Yo me las apañaré bien por aquí.
-¿Seguro que no necesita ayuda, señor?- le preguntó el cadete Barklay-
-He conseguido matar a una legión de cascarones con mis propias manos. En esto no creo que necesite ayuda.
-De acuerdo-volvió a hablar Barklay, esta vez con cierto tono de desilusión-
-Muy bien chicos: ¡Una, dos y...!
A decir verdad, le pareció increíble a ella misma el no haber gritado de agonía en aquel momento. Quizás se estaba haciendo la fuerte, o simple y llanamente estaba demasiado cansada para siquiera gritar.
-¡Un poco más, tirad sólo un poco más!
-¡No puedo, vayamos a buscar ayuda!- dijo Bradley desesperado-
-¡Y una mierda, no la vamos a dejar aquí, tirad más fuerte!- gritó el teniente con las pocas fuerzas que le quedaban.
Lo siguiente que oyó fue un ruido de algo de grandes proporciones precipitándose  contra el suelo:  habían conseguirlo dejarle las piernas libras. Se levantó una nube de polvo, por lo que la comandante no pudo evitar toser con ahínco.
- Agárrese a mi hombro, comandate-le habló la voz del teniente con suavidad
-Yo le ayudaré con el otro brazo- dijo Ramirez moviéndose rápido hacia el lateral derecho de su posición-
Unos faros con un color azulado brillante aparecieron justo enfrente de ella y la cegaron momentáneamente. ¿Era la luz al final del túnel? ¿Había llegado su hora?. Inmersa en aquellos vagos pensamientos, unas voces le devolvieron a la realidad:
-Túmbese, relájese y no se esfuerce mucho.
-Hay que asegurar la zona de despegue. Ramirez y Bradley, vengan conmigo.
Los tres avanzaron inmersos en una nube de polvo, con la única fuente de luz proveniente de las linternas de sus armas (en el caso de Bradley  y el teniente, un fusil de asalto Avenger, en el caso de Ramirez una escopeta Scimitar). Un rastro de sangre recorría toda la calzada.
Subido encima de lo que parecía ser un coche hecho pedazos, una figura humanoide devoraba y despedazaba con saña un cadáver. Percatándose  de nuevas presas, levantó la cabeza lentamente hacia delante.
------
Los mismos aullidos que oyó hace rato. Disparos, sonido de recarga, gritos.
- ¡Ramírez! ¡Capitán, han rodeado a Ramirez! ¡Lo están descuartizando!- chilló Bradley horrorizado mientras disparaba a aquellos humanoides.
-¡Owen, pon esta preciosidad en marcha! ¡Nos vamos de aquí!- dijo el teniente Sanders mientras subía con el cadete a la lanzadera y cerraba violentamente la puerta.
Otro ruido de motor, y la lanzadera se levantó del suelo con una velocidad tan vertiginosa que resultaba mareante y continuó su vuelo.
Shepard observó a Sanders, sentado ahora en uno de los bancos metálicos del vehículo. Había bastantes magulladuras en su brazo, su hombrera estaba ligeramente abollada. Pero a lo que más le prestó atención fue al agujero de bala ubicado en su pecho.
-Resistiré-dijo el teniente como si estuviera leyendo los pensamientos de la comandante-
Ella quiso decirle que por supuesto que lo hará, que ella ha pasado cosas peores, pero estaba demasiado moribunda como para poderse permitir ser sarcástica o hacer una broma. En su lugar, soltó un profundo suspiro de alivio, cerró los ojos lentamente, y, pocos segundos después, cayó dormida.
 
Capítulo 2
 
En esta clase de circunstancias, el almirante Steven Hackett habría actuado con discreción.
Hoy no era el caso.
Mirando por la ventana de su vehículo solo pudo observar las calles derruidas de lo que antes había sido la capital de Gran Bretaña. Después de la destrucción de los relés de masa, las flotas que habían ayudado en la batalla por la Tierra habían quedado a la deriva en el sistema solar, en un planeta en ruinas. Los soldados de la Alianza habían colocado campamentos provisionales y tiendas de refugiados sin alimentos  suficientes con los que alimentar a seres dextrógiros. El futuro a partir de ahora es incierto, pensó el almirante. ¿Qué sucedería ahora con todas los hombres y mujeres atrapados en la Tierra?. Si bien tenían suministros tales como agua y comida y camas donde dormir, es obvio que en algún momento no muy lejano se acabarían todos los recursos. ¿Y qué sucedería entonces?. Se matarían los unos a los otros, o morirían de hambre.
Habían salido de la sartén para entrar en las brasas.
Hackett se deshizo de todos aquellos pensamientos. Debía centrarse en el ahora. La situación que le había llevado desde la órbita terrestre hasta un hospital londinense en malas condiciones.
Debía centrarse en la comandante Shepard
 
------
Gena por fin abrió los ojos, y lo primero que le golpeó fue unos rayos de sol viniendo de la ventana de su izquierda. Se alegró de no haber visto a ningún segador surcando los cielos. Solo una mañana soleada.
Observando su alrededor interpretó que estaba en un hospital. La habitación, a pesar de tener un suelo blanquecino y paredes de un color verdoso claro, tenía un aspecto demacrado y sucio, Los únicos objetos que se encontraban en ella eran una mesilla con un jarrón con flores, una cama y una pequeña mesa con ruedas con diversas medicinas y botes de suero.
Mirando las flores, vio que había una nota al pie del jarro:
Espero que te mejores, comandante Shepard
Un amigo
 
Shepard levantó una ceja e intentó asimilar quien habría podido escribir una cosa semejante. Supuso que habría sido algún tripulante de la Normandía, que ya habían de haber sido informados de su regreso.
-¿Sabes de quién es?- preguntó una voz con un tono suave, como si estuviera tratando de tranquilizar a la comandante
La comandante se giró y vio al almirante Hackett con los brazos cruzados en la espalda, ahora contemplando a Shepard
-Supuse que era tuyo- le respondió ella algo confusa- O de algún tripulante de la Normandía
-No, no es mío. Según me han contado apareció aquí poco después de que tú llegaras. Y respecto a la Normandía....
Hackett miró a la comandante con aire compasivo-
-Ordené que... se replegaran. Que recogieran a la tripulación y se marcharan. Sin embargo, perdimos la conexión con la nave pocos minutos después.
Shepard se sintió inmediatamente desencajada por su comentario: no sabía cómo reaccionar respecto a eso.
-Lo siento mucho, comandante. No quería perder más hombres de los que ya he perdido, y menos tu tripulación.
Hackett suspiró con melancolía y bajó la cabeza de forma sumisa. Gena no estaba enfadada con Hackett: sabía lo que era perder a un tripulante, y sabía lo que es la desesperación de no poder salvar a todo el mundo. Sólo se sentía frustrada y profundamente dolida.
-No es culpa tuya, Hackett-le replicó- Yo habría hecho lo mismo. Te comprendo.
Tras unos segundos de silencios incómodos, la comandate cambió el tema  de conversación.
-Almirante, ¿puedo preguntarle algo?
-Por supuesto.
-¿Qué sucedió con los segadores? ¿Y cómo llegué aquí?
Hackett levantó la cabeza, mirando fijamente a la comandante Shepard.
- Respecto a lo de los segadores, todavía sigue siendo un misterio para nosotros: Simplemente se esfumaron en medio de la batalla. Como si se tratase de marionetas se elevaron hasta el cielo y desaparecieron. Sin embargo, a pesar de ello hemos recibido informes de avistamientos segadores en las aproximaciones de Saturno, pero aún están por confirmar.
"Y respecto a cómo llegaste aquí... esa es otra gran pregunta. Poco después de que abrieras los brazos de la Ciudadela perdimos toda comunicación tuya. Es como si te hubieses evaporado, borrado del mapa. Lo que sabemos es que a continuación fuiste encontrada en lo que parecía ser una sala de control, tirada en el suelo y completamente inconsciente. Fuiste rescatada por una nave de la Alianza y llevada a Londres. Se vieron obligados a aterrizar en el campo de batalla y te tuvieron que transportar a pie. Fueron atacados por cascarones, y desapareciste cuando un edificio se desplomó sobre los soldados que te llevaban..."
-Hablando de soldados de la Alianza, si no recuerdo mal fui transportada aquí por un pelotón liderado por un tal Sanders. ¿Qué tal le ha ido?
-Me temo que no muy bien. Ha fallecido hace pocos minutos. Una herida de bala y diversos rasguños se infectaron, y...
El almirante tragó saliva y le preguntó a :
-¿Recuerdas lo que hiciste en aquella sala de control?
Gena hizo memoria y le respondió.
-No, lo siento. Solo recuerdo una breve conversación con el Hombre Ilusorio y con... con Anderson-dijo con cierto tono de sollozo- El resto es simplemente algo borroso, como un mal sueño. Recuerdo ver la batalla en el espacio, acercarme a... a.... No recuerdo más.
-Tranquila, no te preocupes. Has sufrido un fuerte shock comandante. Llevas días sin descansar, luchando contra los segadores, sufriendo la muerte de tus allegados... Es normal que tu cabeza sea incapaz de rememorar ciertos detalles. Ahora solo necesitas descansar.
-Hackett...
-Shepard, necesitas...
-Escúchame Hackett. Descansaré cuando no haya algo que hacer. Ahora por favor, me gustaría tener mi N7 de vuelta.
Hackett sonrió, se llevó una mano a la cabeza y se rascó la frente.
 

Lo último en el foro

Encuesta

¿Dónde jugarás a Mass Effect Andromeda?